desde la ultima entrada, hemos explorado ciudad del cabo, incluiendo robben island (donde mandela, entre otros prisioneros politicos del apartheid, paso casi dos decadas), conducimos toda la costa sur por la garden route con algun que otro percance por recientes inundaciones, hasta alcanzar port elisabeth. la tierra es tan rica, tan verde… el contraste con las largas extensiones de barracas que se extienden en la periferia de ciudades y townships es aplastante. como puede una tierra tan rica albergar tanta miseria? — el diario informa sobre la reforma rural en marcha: el objetivo gubernamental para 2015 es que el 4% actual de tierra en manos negras -cito textualmente- aumente al 30%.
port elisabeth nos descubre tortugas -en pleno proceso de apareamiento… eish, nunca vi correr tanto una tortuga, guiada por su olfato (?)-, manadas de elefantes, enormes escarabajos peloteros, dinosauricas avestruces. y yo que con los monos que el otro dia cruzaban la autopista a pocos metros de nuestro coche ya alucine. tambien nos descubre algun otro virus estomacal que me deja fuera de combate durante 24 horas, para luego tomarla con la companera de viaje y acabar en el abuelo octogenario recien llegado de manchester de los amigos que nos alojaron. supo el maldito -el virus- localizar a los debiles.
ya recuperadas, entramos hoy en la zona mas rural del pais, el transkei, y tambien su parte de costa mas africana, segun nos dicen. el hostal en que nos encontramos, despues de explorar varias alternativas a pocas horas de distancia -la convalescencia nos impide plantarnos en durban del tiron-, podria estar en cualquier lugar del mundo. uno no sabe como sentirse ante tanta belleza. hm. bueno, de momento todavia un poco descompuesta ;-p en cualquier caso, llama la atencion el submundo mochilero que se estila por aqui: toda pagina web de hostel incluye en su galeria de fotos la imagen de ebrios turistas rubios con extravagante indumentaria entre la que no faltan unas tetas de carton.
ahora sí.

