ayer recibí el último número de Adbusters. la encargué en un arranque de impaciencia y espontaneidad a principios de verano, y así acabó en casa un tipo de revista que me resulta más bien ajena: artículos que varían de fuente según avanzan, algunos escondidos detrás de fotografías, dibujos superpuestos y er… y así es cómo me sorprendo hojeando interesada algo que no creo que hubiese de otra forma llegado a mis manos. digueu-me poc agosarada…
fue también a principios de verano cuando aproveché una charla que organizaba Interferencia para conocer a Andy Bichlbaum, de the yes men. las interferencias, las cuñas creativas de protesta / propuesta, etc. hace tiempo que me llaman la atención. junto a Bichlbaum estaba Santiago Cirurgeda. desde entonces intento seguir sus “proyectos de subversión en distintos ámbitos de la realidad urbana, negociando entre la legalidad e ilegalidad, para recordar el enorme control al que estamos sometidos”, que describe él.
me llevó a recordar también aquellos que hace algún tiempo escenificaron una obra de teatro para las diversas CCTV (o cámaras de seguridad) que hay en Manhattan, a escena por cámara. me parece recordar que a la tercera escena ya fueron detenidos… recuerdo que también ofrecían en su página web, que olvidé como también el nombre, un instrumento que permitía encontrar el recorrido entre los puntos Ay B sin que éste fuera registrado por cámaras. 
escalofríos me venían al ver los autobuses londinenses pasear este otro cartel hace algunos años. sólo entonces la niebla no me resultaba tan desagradable durante los grises y mojados meses que pasé allí.
aunque fue entonces, a principios de verano, que decidí ser algo más sistemática en este interés que parece asomarme y de aquí que Adbusters haya acabado en mis manos. hay más, pero ya los iré tratando según los explore más a fondo.
… y cómo se llamarían los neoyorquinos…

éste es el trabajo que toca hacer. no son todo, o no sólo, protestas a nivel de calle, donde el mensaje necesariamente se simplifica. sino que también hay investigación, estudio, seguimiento, búsqueda de espacios donde discutir, negociar, ofrecer alternativas. y donde toca ser doblemente activo, ya que toca empezar desde el discurso del fin de la historia, el del mejor sistema posible, el del
el Straits Times del sábado recogía la noticia de la protesta por 7 miembros del Singapore Democratic party, liderada por Chee Soon Juan. afirmaba el artículo que la protesta no había tenido éxito, que la policia celebraba que los ciudadanos no hubiesen acudido a la convocatoria, tal como se había aconsejado mediante varios comunicados de la propia policia, y que en todo caso se habían registrado quejas por algunos cortes de tráfico que se habían generado a causa de ésta (supongo que provocados por el desplegamiento policial…). el caso es que los manifestantes se limitaron a permanecer de pie, luciendo una camiseta con el lema “Democracy NOW”. incapaces de detenerlos ya que no infringían la ley (ni tan sólo había chicles de por medio), los acordonaron y utilizaron técnicas disuasorias como el uso de cámaras de foto y vídeo. hoy el buzón de entrada en la oficina de barcelona me recibe con una de las fotografías del momento. sobran las palabras, ¿no?
trabajo en una carta al director ofreciendo una versión diferente de la que leo en la prensa online española. y en estas estoy cuando un sonriente Wolfowitz aparece en la sala rodeado de un equipo de asesores y guardaespaldas nos regala -sic- una visita sorpresa. apretones de mano y fotos (me mantengo al margen, tan sólo dispuesta a contarle que tengo entre manos en este mismo instante si viene a saludarme… también me ocupo de la cámara, y es que he hecho algo de reportera con la intención de producir más adelante un par de vídeos sobre estos días para
escribo este post sentada en la terraza de un cafe de un centro comercial. de vuelta a barcelona, espero no tener que volver a pisar uno durante unos meses, y es que tanto en sudáfrica como en singapur la vida gira entorno a ellos. afan de consumo lo habra en todas partes, pero ademas en sudafrica representan un espacio seguro donde pasear en familia y socializar con los vecinos. guardias de seguridad a la entrada y salida del centro son un valor añadido en un pais donde incluso los cuarteles de policia están protegidos por empresas privadas de seguridad.
armada con camiseta y cámaras, me he aventurado hoy por primer día al centro de convenciones. hasta ahora no me había registrado, apoyando el boicot. los demás compañeros lo han hecho, incluso aquellos cuyos colegas habían sido incluidos en la lista de activistas cuya entrada no se permitiría en Singapur. despues de todo, el boicot es al programa de seminarios que FMI y BM habían organizado para la sociedad civil, pero el internet y fotocopiadora gratis, la comida y las ruedas de prensa entran en el capítulo de infiltración. er.
en cualquier caso, tampoco se boicotea el espacio de protesta, sí, sí, EL espacio de protesta, porque todo Singapur dispone de un espacio de protesta. y, visto lo visto y respondiendo a la insistencia de los compañeros, me decidí a entrar, y si de paso se habla con un periodista, pues como mínimo éste dispondrá de otra versión de la oficial que explicar. y por supuesto estaba el hecho de que tenía que ver por mis propios ojos el monumento a la libertad de expresión que se ha erigido en aquella pequeña esquina del vestíbulo de entrada…. quizás más tarde, me animo y me saco
la chaqueta (y desafio a este tremendo aire acondicionado) y me planto en aquellos escasos metros cuadrados… después de todo, el poco espacio disponible asegura la visibilidad de la protesta -sic. supongo que deberé dejar la chaqueta fuera en lugar de sacármela in situ… 
más de 17 años de arresto domiciliario acumula
fue entonces cuando aquella imagen de 

