el dia amanecía con la noticia del gobierno de singapur: en un comunicado, anunciaba que 22 de los 27 activistas serían aceptados en el país mientras que los cinco restantes serían sometidos a entrevistas según llegaran y se consideraría entonces si eran admitidos – ni los nombres de los activistas han sido hechos publicos ni el gobierno se ha dirigido a ellos para informarles. tampoco se explican las deportaciones o vejaciones a las que varios colegas han sido sometidos a su llegada a Singapur. el boicot continúa.

y el debate continúa también. dentro y fuera del Suntec Convention Centre. ambos FMI y BM buscan nuevas funciones que adoptar: el FMI, la de consejero político, a falta de fondos, y el BM, la de abanderado de la lucha contra la corrupción.
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sí, sí, hablamos del mismo dinero y la misma deuda de siempre. esto me recuerda que la mayor muestra de “generosidad” en la historia reciente fue durante la Guerra Fría. entre diversos casos explícitos, aquí va el de la estrecha relación de Mugabe con la administración estadounidense a finales de los setenta. cuenta Hertz que entonces recibía Zaire la mitad de toda la ayuda que EEUU destinaba a la África negra. incluso a la luz de un informe interno del FMI hecho público en 1978 que afirmaba que: the corruptive system in Zaire with all its wicked manifestations is so serious that there is no (repeat no) prospect for Zaire’s creditors to get their money back. a pesar del informe y de los viajes privados de compras en Concord del dictador a París, de sus decenas de propiedades en Europa Occidental et al, todavía en 1987 la presión yanqui aseguraba un nuevo préstamo a través del Fondo, a cambio de disponer del territorio africano como base para acciones secretas contra la vecina Angola. y todavía hoy el pueblo de la República Democrática del Congo destina el 37% de los ingresos gubernamentales al servicio de la deuda contraída.
los fondos / la deuda como instrumento político no son ninguna novedad. ni parece llegar el momento en que pasen de moda.