(vaig escriure aquesta entrada a Oslo, i tenia pendent pujar-la així com un parell més que la seguiran…)
una traducción literal para Advanced Market Commitment, también llamados Advanced Purchase Commitment, vendría a ser: Compromiso Avanzado de Mercado, o de Compra, pero hasta ahora el concepto parece haber sido tratado sólo por literatura en inglés y como siempre, tendremos que esperar y titubear con su equivalente en otras lenguas. de momento, como que tal tarea no me corresponde y a falta de una alternativa, me quedaré con su acrónimo en inglés para lo que queda de entrada. oséase, AMC.
en Oslo, los AMCs protagonizaron una de los enfrentamientos más sonados, entre el representante del gobierno italiano (que es el principal impulsor de esta iniciativa, junto al Reino Unido y Canadá) y Nicoletta Dentico, participante italiana de la Drugs for Neglected Diseases Initiative. de hecho, el día anterior a la cita con los gobiernos, Nicoletta ya nos había ofrecido un revelador y crítico análisis de la propuesta de su gobierno, facilitando una primera ronda de posicionamientos contrarios a la iniciativa mucho antes de que ésta fuera debatida. ya se sabe que la mejor defensa es un buen ataque, y eso fue lo que sucedió a las pocas horas de iniciarse los dos días de reuniones, tan pronto como la mesa cedió la palabra al resto de participantes. y eso fue lo que enfureció al representante italiano.
¿pero para qué tanto ruido?
¿de qué va todo esto de los AMCs?
primero el contexto, es decir, un mundo en que enfermedades infecciosas como la malaria o el sida se llevan por delante a más de 7 millones de personas al año, la casi totalidad de las cuáles se encuentran en países pobres. si bien resulta difícil exagerar el potencial beneficio que reside en desarrollar vacunas en estos campos, es relativamente pequeña la inversión de la – oh sorpresa – industria farmacéutica en esta investigación. noooo, su atención se dirige a mercados más esperanzadores, donde la esperanza se cuenta en términos de expectativas de beneficio económico para la propia industria. y la cruda realidad es que este tipo de esperanza no es el que ofrecen, por ahora, las poblaciones empobrecidas. sencillamente, por ahora, el remedio a sus enfermedades no es lucrativo. no es lucrativo porque los potenciales clientes, los países pobres, puede que no sean capaces de permitirse pagar un precio suficientemente alto como para justificar los costes de inversión (y un amplio margen de beneficio económico). asimismo, la industria teme encontrarse con dificultades para proteger su propiedad intelectual y con presiones para reducir el precio de venta de las recién descubiertas vacunas.
veamos ahora la creativa e innovadora solución que se saca de la manga el gobierno italiano, después de extensas consultas con miratuvesperon fabricantes de vacunas y firmas de biotecnología. los AMCs para las vacunas consisten en comprometer una cantidad de fondos para subsidiar la compra, a un determinado precio, de una vacuna todavía no disponible, siempre que la vacuna apropiada sea desarrollada y responda a la demanda de los países en desarrollo. se trata así de restaurar los incentivos apropiados (ya que ahora existe la garantía de que habrá fondos para comprar las vacunas una vez sean disponibles) para así estimular la investigación e inversión privadas, acelerando así el descubrimiento de nuevas vacunas de manera eficiente.
…
vale. ¿quién pone la primera pregunta? a mi se me ocurre una – ¿por qué utilizar recursos públicos para la investigación privada, para incentivar así la acumulación de su propiedad intelectual? ¿qué pasará tras el plazo por el que se compromete la compra al precio pactado? ¿que se habrán acabado las pandemias entre los tantos por ciento que están bajo el umbral de la pobreza? y si no es así, ¿tendremos de nuevo una fórmula cuya propiedad intelectual estará en manos de la todopoderosa farmacéutica, que no la cederá para la producción de genéricos ni accederá de nuevo a investigar a no ser que se le renueven los incentivos económicos? ¿y entonces? ¿de nuevo a pactar un precio con ella, para que de nuevo acceda a mirar por el bien público? ¿y por qué no utilizar esos fondos para potenciar la investigación pública que pueda investigar sobre las enfermedades actuales y las que surjan en el futuro? ¿qué es lo que no nos creemos de la investigación pública? ¿y que es lo que nos creemos de la todopoderosa industria farmacéutica? ¿que la convertiremos para el bien público? – vaya, se me ocurrió más de una pregunta y todavía hay más… como una más inicial: ¿y esto qué tiene de innovador? ¿no se trata del clásico subsidio público a un mercado privado?… pronto lo innovador será que los gobiernos dejen de transferir capital de los contribuyentes para mayor beneficio del sector privado.
Septiembre 3, 2007 a las 7:39 am |
[...] seguimos hablando de remesas de la migración, sobre las que escribiré de nuevo en otro post, y de AMCs. y lo que es peor, la sesión sobre los AMCs será de repaso sobre la primera experiencia piloto – [...]