avui el post no és meu, sinó d’en Hassen, qui també estava a Rostock (i qui per cert estrena el blog NEWRITINGS, amb tot de posts que ha demanat a col·legues sudafricans que treballen en diferents camps de la societat civil per aquelles terres, incloent una reflexió de l’autor sobre el crim a Sudàfrica)… i acabo així la tira G8 d’aquest juny amb l’apunt musical, amb Chumbawamba, britànics que han sonat més amb la seva Tubthumping, tot i una genial obra molt més desconeguda de cançons cíniques i agredolces que arranquen més d’un somriure.
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Chumbawamba took me by surprise. Ex-punk rockers of yesteryear and today, protest singers in the English folk tradition, who reinforced my belief that the music is the message.
These artists do not only support the global justice movement by marching but their music, vocals and lyrics strikes a chord with newer generations not only musically but connects with the lineage of resistance touching many anti-imperialist and anti-fascist songs. The partisans Ciao Bella resonated with us and the version by the group mixing English with Italian was poignant. I don’t know if this band connects with the other artists in our struggle whom I will speak of later, but a quick look at their web shows they have a song that apparently was played at their 25 anniversary show and that sounds as if it’s a dig at many. Is it a dig at the band too? The song Rich Pop Stars Make Good Socialists, whatever its real history, made me smile and reflect on the good moments of being there in solidarity with others, especially the Catalan who was in close proximity.
On reaching the hotel, the reporting was different as I had expected. We do not control the means of media production, despite our small, atomized initiatives aimed at democratizing the media. The CNN and other media coverage beamed all over the world hovers around “the violence” of a few stone throwers and those who ventured further, added Molotov cocktails, burned two cars – and wallah, it justified all the arms and the men. 16 000 police officers supported by helicopters, trucks that spew repression juice wetting the bodies and throwing they around like they don’t matter and others that make us cry – involuntarily. An eleven km fence – probably made famous by Apartheid South Africa with razor wire to top it all, all supported by hundreds of soldiers – was not meant to stop a small group of infiltrator – protestors but was the design from the outset. Pre written, pre judged, or is it prejudiced?
Without dissing the “Boys in Black” – not yet men, I must say there was another side. The thousands were free and anti-authorities and authoritarianism. They came for the vibe, the solidarity and the marches and the music. Usually the likes of Geldof and Bono seem to hog the development story and then thereafter they convene a concert. The music played by various rock musos needed no bodies, especially our leaders who, like BONO said on the TV “that a time will come when people will not need people like us (rock stars) to represent them” (or something to that effect). Unlike South African marches, here people do not the “toyi-toyi” or sing as they run-walk. They are disciplined and friendly and a few play drums – beautifully choreographed and coordinated, chanting: This is what democracy looks like!… what does democracy look like, and the reply, accompanied by drumming – this is what democracy looks like!
The G8 is a rich men’s club, representing some 13% of the world’s population purporting to direct the lives of the immense majority – is the bad face of what this democracy looks like. That they failed to “deliver” which upset many – I believe did not upset those who had no faith in them in the first place. Thousand came to attend workshops and discussions. Sleeping and eating together in tents and hotels, marching together and enjoying in the music and camaraderie. I will always remember many taking many trains from Hamburg to Rostock, on their own free will, reading, talking and going to learn and struggle together. Block the G8, Another World is Possible and one I loved to see in writing: Make Capitalism History.

pament humà i sostenible als “suds” del món i d’un canvi de model de creixement econòmic als “nords” podran “refredar” l’escalfament global i fer que la nostra generació esdevingui una generació responsable i generosa amb les generacions futures.
el despliegue policial allá ponía algo los pelos de punta. también los ponían algunos individuos entre los manifestantes con cara de pocos amigos, gorro negro y gafas oscuras que aquí y allá, en clara minoría respecto al resto de manifestantes aunque no por ello menos visibles, se movían en pequeños grupos siempre apartados de los márgenes donde se concentraba la policía. durante estos días he visto gestos y actitudes provocadoras entre la policía. también los he visto entre estos hombres de negro, que parecen no tener otro proyecto que el de jugar al ratón y el gato con la policía hoy, quizás mañana con los hooligans del equipo de fútbol adversario que se inventen, y el uno de mayo en Berlín y que nos ponen a todos en peligro y desacreditan las protestas y debate alternativo articulado frente al G8 y otras movidas, irónicamente de la mano del que se supone es su mayor adversario: el poder, sea mediático o político. en fi
n. me consta que el lunes algunos individuos del llamado Black Block se reunieron con la plataforma organizadora de toda la movida en Rostock: ésta los exhortó a cesar con la violencia, ellos contestaron que no representaban a nadie y por tanto no podían responder a sus demandas. en fin, de nuevo. mejor los dejamos para otro post, todavía me quedan muchas preguntas para los
compañeros alemanes. volvamos ahora a la manifestación de ayer, donde había también payasos (que tuvieron su momento de gloria cuando un policía con poco sentido del humor amenazó con arresto), disfraces, batucada, músicos senegaleses, etc. todos pudimos acceder al punto de encuentro, aunque una vez allí y a la hora de
empezar a desfilar la policía nos rodeó en masa, incluyendo tres gran camiones con tanques de agua en la primera línea y otros vehículos de uso nada pacífico. así que allí estábamos, algunos miles clavados entre los muertos de Rostock, en medio de la nada, sin acceso a lavabos, a agua o comida. pasaban los minutos, las horas… entonces se nos anunció que se creía que había unos 500 individuos violentos entre los manifestantes. ¿bueno, y qué hacemos? … más minutos y más horas, hasta que se nos dijo que se avanzaría si todos íbamos con la cara destapada y sin armas. y Raida, nuestra compañera libanesa, se preguntaba si el pañuelo que llevaba en la cabeza para evitar frío y llovizna le llevaría problemas. y finalmente pareció que sí, que avanzábamos. se había pactado que nos escoltarían, así que
algunos jóvenes manifestantes que ante las repetidas demandas de no ir cubiertos acabaron desfilando en ropa interior y sobre la piel habían escrito: naked brigade, schwer gewaffnet, etc. -por cierto que el grupo inicial fue ganando adeptos hasta el punto que ¡al final sólo faltaba Spencer Tunick para la foto!
seguimos avanzando. desde sus ventanas, los habitantes de Rostock nos saludan y les devolvemos el saludo, también nos ofrecen agua y les pasamos botellas para llenar. que nuestros escoltas de verde van mejor preparados que nosotros es evidente desde el principio: plátanos, barritas energéticas, etc. les pedimos algunos, nos dicen que son para ellos, “¡¿pero no es también vuestro trabajo hacer una sociedad mejor para todos?!” se ríen. más allá Hassen camina junto a un policía de piel más oscura y rasgos poco
europeos, bromea diciendo que de empezar los palos de nuevo, prefiere recibirlos de aquel. y aquel alucina hasta entender que bromeamos y apuntar una sonrisa tímida. a la pregunta de si reciben extra sueldo por cubrir tales operaciones de mayor riesgo y más horas. uno nos explica que algo más sí que les dan, y que hoy lleva desde las 4 de la mañana en pie. así vistos de cerca no dan tanto miedo.
los trenes desde Hamburgo llegaban esta mañana repletos de gente, jóvenes, adultos, mayores, familias con niños. sentados en las escaleras, los pasillos, allá donde había un hueco. unos charlaban entretenidamente, otros leían – he visto artículos sobre el G8 en pequeños diarios editados para la ocasión, libros académicos de matemáticas, de biología, apuntes aquí y allá –, otros dormían, más allá una pareja se besaba… y nos íbamos conociendo unos a otro a la par que a menudo nos apartábamos para ceder el paso a los que no bajaban en la última parada, Rostock. éstos, pacientes, avanzaban lentamente hacia la puerta de salida a la par que su maleta los precedía: nos las pasábamos de mano en mano, en cadena, para facilitar su salida. una vez en el andén, avanzábamos muy lentamente hacia la salida –demasiados para la estrechez de la escalera. la misma escena con cada nuevo tren, llegara de donde llegara.
la gran marcha empezaba a la una, y avanzaba por el límite de la ciudad, siguiendo la vía del tren, hasta llegar a un escenario que animaba a moverse en contra del G8. allá nos reencontramos con los compañeros del tren, aquella parejita de viejetes enfundados en banderas multicolor que rezan PACE, el pequeño con el gorro que luce el icono del Che, aquel que avanzaba con su silla de ruedas, aquel grupo de
estudiantes payaso que p
onen el toque de humor a la protesta, etc. intentamos comentar la jugada pero un helicóptero que sobrevuela la zona constantemente ejerce una sutil censura sobre todo intento de comunicación. hm.



