Hoy una de las reuniones de coordinación ha concluido con una excitada apología a Hillary Clinton. ¡Y yo que ya pensaba que acabaría esta 52a sesión sin haber escuchado mención alguna a la candidata entre grupos de mujeres! Y si bien (al menos mi impresión es que) el tema ha estado ausente estos días en los pasillos de Naciones Unidas, he podido seguir ampliamente la contienda en televisión y prensa – en este sentido, os recomiendo en especial un artículo del International Herald Tribune de ayer. Su título es ya atractivo: Duel of Historical Guilts, por Maureen Dowd.

Y relacionado con tales guilts, puse en la maleta el artículo sobre Shirley Chisholm que publicó El País hace algunos días: Chisholm, la primera candidata. Acabo de comprar su autobiografía Unbought and Unbossed en Amazon – espero poder hincarle el diente en el vuelo de vuelta. Continuará…